desarrollo del feto y cambios en la madre

A lo abundante de los 9 meses de vergüenza, el embrión va evolucionando hasta su completa formación: desde cigoto a bebé. Del mismo modo, el cuerpo de la mujer y los síntomas que siente van cambiando a medida que avanza el desarrollo del feto.

Aunque muchas veces se deje del vergüenza por trimestres, a continuación os explicamos de forma resumida qué es lo que ocurre mes a mes.

A continuación tienes un índice con los 14 puntos que vamos a tratar en este artículo.

Primer mes de vergüenza

Es prácticamente inalcanzable detectar con exactitud cuándo ocurre la fecundación que da inicio al vergüenza. Por ello, se suele tomar como narración el día en que bajó la última regla. Luego, la primera semana de desarrollo sería la última semana de menstruo.

La segunda semana da paso a la selección folicular, donde un conjunto de folículos elegidos empezarán a crecer, aunque, finalmente, solo será uno el seleccionado.

Más tarde, en la tercera semana del proceso, el ovocito sale del folículo que lo contenía y viaja por las trompas de Falopio. Esto es lo que conocemos como ovulación. Aquí, será fecundado por el espermatozoo y continuará su desarrollo ahora ya como cigoto (una célula) y, luego, como embrión.

Tal y como nos explica la Dra. Silvia Jiménez, el embrión proseguirá su camino con destino a el seno, donde implantará aproximadamente unos 7-9 días luego de la ovulación. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo. Empieza así la libertad de la hormona beta-hCG, que es la hormona detectada por los test de vergüenza.

En un ciclo de fecundación in vitro, en cambio, el embrión puede transferirse en día 2, 3 o 6. Cuando se transfiere en día 6-8 (estadio de blastocisto), el embrión está más evolucionado y la implantación puede ocurrir en torno a un día luego de la transferencia.

Es posible que, conveniente al aumento de esta hormona, la mujer inicio a notar algunos síntomas en este primer mes, pero de forma muy suave y prácticamente imperceptibles. No será hasta la marcha de la próxima menstruo cuando sea verdaderamente consciente del vergüenza.

Tras la implantación, se produce la gastrulación. Las células del epiblasto se van dividiendo hasta formar células de tres tipos distintos, que en el futuro serán el tejido del bebé. Incluso se generan las células del mesodermo y la notocorda, que actuará de columna vertebral hasta que ésta se forme.

El embrión tiene un tamaño tan pequeño que todavía no se puede apreciar ni en una ecografía.

Puedes acertar más detalles sobre esto aquí: Un mes de vergüenza.

Segundo mes de vergüenza

En este segundo mes se originan la núcleo espinal, el cerebro, el corazón, el intestino y la piel. Incluso empiezan a formarse los luceros, las orejas, la trompa y el orilla superior de la boca. Es un mes de mucha desarrollo en el que el embrión empieza a apoderarse forma humana con todo lo que ello conlleva.

En un extremo del embrión, se generará una habitante redondeada y más gruesa que el tronco, mientras que, en el otro extremo, se formará una especie de pan dulce.

Este mes es importante porque es cuando se forma el corazón, entraña imprescindible por excelencia del futuro escuincle o pupila.

Los cambios en la madre todavía no son notables. Tu “panza” todavía no se nota, aunque es posible que empieces a observar ya algunos síntomas como repulsa, vómitos, cansancio… Incluso puede ocurrir que la desarrollo avance sin síntomas, pero ello no es indicativo de complicación: simplemente significa que hay mujeres que padecen los síntomas de forma más suave o inapreciable.

Obtén más información en este enlace: Dos meses de vergüenza.

Tercer mes de vergüenza

A partir de este mes, finaliza el periodo de embrión y éste pasa a denominarse feto. En el tercer mes de vergüenza, el futuro bebé ya tiene desarrollados todos sus órganos, aunque, por el momento, no están formados del todo. Desidia que maduren y acaben de transformarse correctamente. A pesar de que se irán definiendo todavía los genitales, aún es pronto para poder determinar con exactitud el sexo del bebé.

A lo abundante de estas 4 semanas, el feto crece hasta los 7 cm y llegará a pesar unos 15-20 gramos aproximadamente. Es habitual que empieces a engordar. En este 3er mes, el aumento de peso equivale a aproximadamente un 10% del total de peso que ganarás durante todo el vergüenza.

El movimiento del futuro bebé a lo abundante de este mes es harto intenso: dobla los dedos, frunce el ceño, patalea, aprieta los labios, etc. Es importante conocer esta inquietud del feto para no alarmarse cuando los movimientos se intensifiquen. No es motivo de preocupación, sino más aceptablemente al contrario: esta movilidad que expresa el bebé es una prueba más de que está vivo y de que todo evoluciona correctamente.

A final de este mes, se reducen los molestos síntomas causados por la hormona beta-hCG, como las repulsa o vómitos, pues los niveles de esta hormona se estabilizan.

Este mes ofrece calma y tranquilidad a los futuros padres, puesto que pasados los tres meses se considera superado el peligro de feto natural. A partir de ahora, no deberían surgir problemas alarmantes.

En esta período, se intensifican todavía más las conexiones entre madre y feto, hecho que aumenta la atención que se le presta a la comida y el estilo de vida, ya que todo esto afectará directamente al futuro ser.

Puedes acertar más información sobre los síntomas y cambios en este tercer mes en el sucesivo artículo: 3 meses de vergüenza.

Cuarto mes de vergüenza

En este mes, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre la piel cuando el cuerpo no tiene suficiente lubricante, de modo que actúa de conservador del calor corporal.

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Se forman las cuerdas vocales, aunque éstas no serán utilizadas por el bebé hasta su salida, de ahí que al germinar los niños lloren, e incluso se les provoque sentir, para comprobar que las cuerdas vocales funcionan y que el recién nacido rebate a los estímulos.

En esta período, los luceros del feto son particularmente grandes, aunque los mantiene cerrados. Están muy separados entre sí, pero la cara ya está aceptablemente definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la habitante del resto del cuerpo. Los dientes empiezan a manifestarse, aunque es solo el principio de este proceso. El pabellón extranjero se desplaza con destino a en lo alto.

Al nacer a formársele la cara, sus músculos son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, el bebé puede chuparse el dedo. Un seña que suelen repetir durante sus primeros primaveras de vida.

El tamaño del feto al inicio de este mes es de 8,5 cm de largo y puede asistir a desarrollarse hasta los 18 cm. Su peso será de unos 150-170 g. Aparecen los pliegues epidérmicos en la palma de las manos y en los dedos: el nuevo ser ya posee una huella dactiloscópico.

Por otra parte, en este mes, el bebé empieza a expulsar orina, la cual se entremezcla con el fluido amniótico. Las funciones de sus glándulas sudoríparas y sebáceas empiezan a desarrollarse. El intestino comienza a empacharse de una sustancia espesa secretada por el hígado y denominada meconio.

El bombeo de tu vientre seguirá aumentando, así como tu peso corporal. Notar al bebé es poco ya habitual en este mes, pues por su tamaño y desarrollo, sus movimientos son frecuentes.

Si te encuentras en este mes de desarrollo y quieres más información, consulta este artículo: 4 meses de vergüenza.

Botellín mes de vergüenza

Las cavidades cardíacas están delimitadas y el corazón ya late con fuerza. Otros cambios importantes todavía se dan en este período, en el que se desarrollan los sentidos, como el placer, a raíz del desarrollo de las papilas gustativas. Por otra parte, empieza a percibir sonidos y luces.

Al final de este mes, el bebé puede asistir hasta los 22-25 centímetros aproximadamente.

Notarás que, cuando te tumbas, el feto se mueve mucho más y con más energía. Esto se debe a que el bebé se encaja mejor en la pelvis cuando estás de pie. Por esta razón, sentirás como si estuviese dormido, porque sus movimientos disminuyen considerablemente, mientras que aumentan cuando estás en posición horizontal.

En las últimas semanas de este botellín mes de vergüenza, se crea la segunda capa de dientes. Los dientes de caucho ya se han formado interiormente de los alvéolos dentarios. En el cerebro, se crean millones de neuronas y éste ya es prácticamente igual a como será cuando se complete su formación y una vez haya nacido.

Puede que tu meollo se aplane o inicio a desaguarse con destino a exterior. En este caso, volverá al sitio luego de dar a luz. El seno se desplazará hasta subir por encima de la cumbre del meollo. Este proceso hace que tu silueta se desvirtúe por completo y pierdas las curvas de la cintura.

Ya no sientes repulsa ni tienes vómitos, aunque puede que tengas otro tipo de molestias, tales como ardores de estómago o congestión nasal. Esto se debe a que tu digestión se ralentiza, adicionalmente de los cambios de posición del bebé y la presión que ejerce contra ti.

Más información sobre este mes de desarrollo aquí: 5 meses de vergüenza.

Sexto mes de vergüenza

Respecto al pelo del futuro bebé, se le han creado ya las cejas, el melena y las pestañas. Incluso se le forman los músculos y, gracias a eso y a la largo del cordón umbilical, puede moverse con más energía que hasta el momento.

Por otra parte, al indagar los sonidos claramente, rebate perfectamente a los estímulos, como por ejemplo la música. Si quieres hacer la prueba, comprobarás como el feto se mueve cuando le pones música como respuesta al estímulo sonoro que está recibiendo.

La desarrollo del bebé pasa por calibrar de 27 cm a 32 cm aproximadamente, y de pesar cerca de 450 gramos hasta unos 750-1000 gramos. Se pueden palpar las diversas partes del cuerpo del pequeño a través de tu albarrada estomacal.

La piel del bebé empieza a volverse opaca, cogiendo consistencia. El bebé puede desplegar y cerrar los luceros, adicionalmente de hacer gestos como sacar la franja. Las proporciones del cuerpo empiezan a igualarse en relación a su habitante. Cada vez está mejor formado y se parece más al futuro recién nacido.

Se termina el segundo trimestre y el estado de desarrollo ya se evidencia. Tu barriga ya debe ser harto sobresaliente y el peso del feto aumenta, por lo que es probable que te sientas cansada, tengas dolores de espalda, molestias o incomodidades en ciertas posturas y sientas poco de hinchazón.

Descubre más sobre este estadio del vergüenza en este artículo: 6 meses de vergüenza.

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Séptimo mes de vergüenza

Empieza el postrer trimestre de vergüenza. El desarrollo fetal es ya progresista. El parto se acerca. Es ordinario observar anciano cansancio y pesadez. Por otra parte, te costará más amodorrarse, hacer ciertos movimientos como atarte los cordones o agacharte a coger cosas del suelo. Es probable que los pies y tobillos se te hinchen.

En este periodo, se desarrollan los pulmones y el esquema se hace más consistente. Por otra parte, la lubricante ya empieza a acumularse en su cuerpo, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el salida.

La cantidad de pelo empieza a disminuir y el lanugo que cubre su cuerpo desaparece.

En este mes la largo del feto va de 33 cm a 38 cm aproximadamente, y puede asistir a pesar hasta unos 1.100-1300 gramos.

Oportuno a este aumento considerable de peso y largo, los movimientos del bebé empiezan a ser más limitados. Está más presionado contra tu vejiga, por lo que no solo lo notarás en los movimientos del feto, sino todavía en tus frecuentes ganas de orinar.

Se pigmenta el iris del ojo y la piel. La pigmentación se produce gracias a unas células denominadas melanocitos que producen melanina.

Te contamos más detalles en el artículo específico: 7 meses de vergüenza.

Octavo mes de vergüenza

El bebé sigue perdiendo el lanugo y aumentando de peso y tamaño, por lo que todavía se siguen limitando sus movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, tu vejiga. A lo abundante de este mes, alcanzará cerca del 50% del peso total que alcanza en todo el vergüenza.

Los pulmones del bebé están casi desarrollados y eso todavía implica que ocupen más espacio, por lo que, adicionalmente de sentirte pesada, todavía lo notarás a la hora de irte a la cama. Será ordinario que te cueste más amodorrarse, ya que tus movimientos, al igual que los del bebé, empezarán a ser más limitados y difíciles.

Por otra parte de la luz y el sonido, que ya se habían desarrollado, a lo abundante de este mes se crean todavía las neuronas olfativas, signo de que el cerebro siquiera deja de transformarse. Empiezan los primeros hipos del bebé. La causa es que está tragando fluido amniótico, poco que al mismo tiempo provoca como consecuencia movimientos espasmódicos.

Es posible que sientas poco de adustez o que estés estreñida durante esta período. Todos estos síntomas son muy habituales y se deben al aumento de progesterona en tu cuerpo. No tienes por qué alarmarte. Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C. Tu estado de desarrollo es muy progresista, así que debes cuidarte mucho, pero sin dejar de hacer tu vida.

El cansancio durante este postrer período todavía es harto ordinario. Esto ocurre no solo por el aumento de peso, que suele fatigarse mucho, sino porque tu seno se ha ensanchado de tal guisa que te presiona el costado y esto dificulta la respiración.

Descubre más datos acerca del octavo mes aquí: 8 meses de vergüenza.

Noveno mes de vergüenza

El bebé desciende en la pelvis y la habitante empieza a acoplarse en ella. El estómago y el intestino ya funcionan. Su piel ya no está arrugada y es más suave conveniente a las células de lubricante que ya se han formado debajo de ella. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el momento del parto.

Como hemos comentado, desde hace ya algunas semanas, los movimientos son menores conveniente al aumento del tamaño y el peso del feto, pero esto no significa que no sientas la presencia de tu futuro hijo. De hecho, no debe ocurrir ni un solo día sin que lo sientas, lo cual significará que todo marcha aceptablemente.

Al finalizar este mes, el feto debe calibrar cerca de 43 cm y su peso aumenta en este periodo desde rodeando de 1.980 g hasta unos 2.730 g de media.

Ahora sientes los movimientos más bruscos, como si fuesen patadas, ya que el bebé tiene muy poco espacio para moverse. La habitante se desplazará durante estas semanas con destino a debajo, preparándose para el parto, y podrás distinguir perfectamente entre un pie, la espalda o una mano. Las uñas ya han crecido hasta cubrir la totalidad de sus dedos.

El bebé es capaz de respirar y realizar los movimientos de succión y deglución al mismo tiempo, lo que le permitirá alimentarse de la caucho materna cuando nazca. Incluso empieza a imaginar su propia mortandad.

Este mes es especialmente abundante y preocupante para la madre, aunque lo vive con mucha ilusión: el parto se acerca y son muchas las ganas de verle la carita al futuro hijo.

En este enlace, puedes descubrir más datos de lo que ocurre durante este mes: Nueve meses de vergüenza.

El final del vergüenza

En esta última etapa del periodo de desarrollo, el bebé tiene las uñas más largas incluso de lo que miden sus deditos, tanto de las manos como de los pies, por lo que puede rascarse e incluso arañarse a sí mismo.

Sus órganos son completamente autónomos y está dispuesto para salir de la placenta y del vientre de su madre. El seno será el encargado de cultivar la fuerza y presión necesarias para que se produzca el parto.

El bebé mide entre 45 cm y 55 cm, y pesa una media de entre 2.520 y 3.670 g.

Sentirás unas fuertes contracciones conocidas como contracciones de Braxton Hicks. El fluido amniótico se renueva cada 3 horas. El intestino de tu hijo está realizado de meconio indignado verdoso, formado por las secreciones de las glándulas digestivas, conexo con pigmento biliar, lanugo y células de la albarrada intestinal.

Si, a partir de la semana 42, el bebé no ha trillado la luz, lo inductivo es que el experto encargado del seguimiento de tu vergüenza te provoque el parto, ya que el futuro hijo o hija está dispuesto para germinar y puede suponer un peligro que se quede más tiempo del necesario en el vientre de la madre.

En este artículo, puedes acertar más información: Diez meses de vergüenza.

Preguntas de los usuarios

¿Cómo puedo memorizar cuántos meses de vergüenza tengo?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Como hemos comentado más en lo alto, es complicado establecer el momento exacto de la concepción y, por ello, generalmente, se cuentan las semanas de vergüenza desde la última menstruo. Así, la primera semana correspondería con la semana de la regla.

Aunque esto es lo popular, puede suceder especialistas que consideren el momento de la ovulación como el el inicio del vergüenza, es asegurar, dos semanas luego de la última menstruo.

En cualquier caso, es importante tener en cuenta que el vergüenza no es poco matemático, por lo que no es posible alcanzar la máxima exactitud en cuanto a las fechas. Por ello, es probable que el parto no se produzca a las 40 semanas de desarrollo, sino un poco antaño o incluso un poco luego.

¿Es popular el feto a los 2 meses de vergüenza?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

El primer trimestre de vergüenza es en el que existe una anciano probabilidad de feto natural. Pasado el segundo-tercer mes, la tasa de pérdida gestacional se reduce considerablemente.

Aunque el hecho de suceder tenido un primer feto natural puede aumentar la probabilidad de tener un segundo feto, necesariamente no tiene por qué ocurrir, en distinto si la pérdida no tiene causa exacta.

¿Qué cuidados son esenciales en los primeros meses de vergüenza?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Los primeros meses del bebé son los más importantes para el desarrollo del bebé, ya que es cuando se forman todos los órganos. Por ello, es durante estos meses cuando la futura mamá debe cuidarse más.

Evitar el consumo de bebida, drogas y medicamentos es fundamental. Por otra parte, es importante que la preñada siga las indicaciones del médico que lleva su vergüenza en cuanto a comida, prueba físico, actividad sindical, etc.

Otros ejemplos de cuidados comunes especiales durante el vergüenza son:

  • Compendiar el consumo de cafeína
  • Descansar aceptablemente
  • No realizar esfuerzos físicos excesivos, aunque es recomendable el deporte moderado
  • Evitar las saunas y baños calientes que puedan causar infección y cuesta de tensión
  • Bañar aceptablemente los alimentos crudos

¿A partir de qué mes se notan los primeros movimientos del bebé?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Lo habitual es que, en el cuarto o botellín mes, la futura mamá inicio a notar los primeros movimientos o patadas en su vientre. No obstante, hay mujeres que sienten estos movimientos con anciano intensidad que otras.

¿Cuál debe ser el aumento de peso por cada mes de vergüenza?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Aunque, normalmente, se indica que la mujer debe aumentar un kilo por cada mes de desarrollo, es popular que el aumento de peso sea de entre 9 y 13 kilos. Hay embarazadas que engordan más de lo recomendado, especialmente en los últimos meses.

En caso de notar un aumento de peso anciano al esperado, se aconseja susurrar con el médico sobre hábitos alimenticios durante el vergüenza, así como realizar prueba adaptado al vergüenza: yoga, senderismo, flotación…

¿Cuándo se hacen las ecografías del vergüenza?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Aunque cada preñada puede hacer las ecografías que consideren tanto ella como su médico, lo habitual es hacer una ecografía por cada etapa del vergüenza. Considerando que se conocen tres etapas o fases del vergüenza, una por cada trimestre, las ecografías se hacen comúnmente en la semana 12, la 20 y la 35. No obstante, es posible hacerlas un poco antaño o un poco luego, dependiendo de lo indicado por el experto.

Puedes consultar la sucesivo sección para obtener precios reducidos en tus ecografías: Ver descuentos en ecografías del primer trimestre

Recital recomendada

Antaño de que la mujer quede preñada, los espermatozoides deben iniciar una carrera de fondo hasta asistir al óvulo. No obstante, solo uno saldrá vencedor y conseguirá encontrarse con el ovocito en la trompa de Falopio. Si quieres memorizar qué obstáculos deben aventajar los espermatozoides en este represión, no te pierdas este artículo: El camino de los espermatozoides.

Por otro costado, uno de los aspectos relacionados con la desarrollo que más preocupan y causan dudas en la mujer son los síntomas que de ella se derivan, especialmente al principio. En el sucesivo artículo, hemos recopilado los más comunes tanto a nivel físico como emocional: ¿Cuáles son los síntomas de vergüenza?

Si ya has conseguido el vergüenza, debes memorizar que es una etapa de cambios en la que debes cuidarte con distinto atención, sobre todo llevando una vida sana y evitando hábitos y prácticas que puedan ser perjudiciales tanto para el futuro bebé como para ti. Te recomendamos presentarse esta capitán para cultivarse más sobre los cuidados esenciales: Sanidad en el vergüenza.

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